Siempre he creído que el arte tiene la capacidad de abrir puertas hacia otros mundos. Que una imagen puede suspender el tiempo, sacarnos de la realidad y devolvernos a ella con una mirada distinta. Mi primer impacto con esa magia llegó cuando era niña, viendo El quinto elemento. Salí de la película con la sensación de haber viajado muy lejos sin moverme de la butaca. Ese día entendí que quería dedicarme al cine: quería crear historias que hicieran sentir a otros lo que yo sentí entonces.
Hoy trabajo en el audiovisual y el multimedia explorando justo esa frontera entre lo real y lo sensorial. Me mueve la experimentación con la luz, el color y la forma; pero también la necesidad de hablar de lo que a menudo pasa desapercibido. Mis proyectos nacen de las preguntas que me hago sobre la vida, la sociedad y la identidad. De una mirada crítica, curiosa y profundamente humana. Me interesan las historias cotidianas, aquellas que duelen, que se esconden, que merecen ser escuchadas.
Creo en un arte capaz de emocionar, de hacer pensar y de invitar a una experiencia. Por eso, cada pieza sea un cortometraje, un videoclip o un proyecto multimedia busca conectar con quien la mira desde un lugar íntimo y honesto. No solo como entretenimiento, sino como un espacio para detenerse, sentir y descubrir.
Bienvenido/a a mi universo. Ojalá en él encuentres una imagen, un gesto o una historia que resuene contigo tanto como El quinto elemento resonó conmigo aquel día.